---La verdad es que cuando una es
joven, se las cree que lo sabe todo, me las puedo todas, lejos anda uno, de
estar en lo correcto---
--- Cuando mi papa me decía algo, no
le hacía caso o me hacía de oídos sordos, se cansaba de advertirme de lo malo
de la vida o a lo mejor él no tenía tino de cómo decirme las cosas, como Dios
manda, pero no lo culpo, así aprendió y además la bendita ignorancia, diciendo
que la pacaya es de mi nana, que ella le enseñe.---
--- Que le puedo reclamar al pobre
viejo si no le dieron la oportunidad de ir a la escuela él no recibió consejos
lo que le enseñaron fue así cimarrón, como la vida, las correcciones se las
hicieron a punta de chicote --- Yo que me quejo…tan solo un jalón de orejas de
vez en cuando era el corolario de alguna travesura sin consecuencias o quedarme
con el vuelto de la ida a comprar el pan, tonteras quizás --- ja, me pegaban
con la tusita.---
--- A mi me hicieron participar en
las cosas del hogar a la par de mi mama, acompañarla para ir a las compras del mercado,
me obligaron a asistir a la escuelita, me enseñaron que debía ir a la iglesia---
pero hasta allí---.
--- Pero cuando llegué a ser patoja
de merecer, nunca me hablaron de la mensualidad, ni a tener la confianza de
preguntar al respecto. --- de quince añera, donde se te van los ojos por otras
cosas la curiosidad, que no tiene nada que ver con estudios. Pensaba en los pinta labios, en los aretes,
ganchos para el pelo y hasta en el uso de sostenes, eso me intrigaba...---
--- Claro y con la influencia de las
amigas, de voltear a ver a los patojos, quienes se reían con uno y hasta le
guiñaban los ojos. Las mas grandecitas decían, no les hagás caso, volteales la
cara, se van a creer importantes.---
--- Pero ni modo siempre hay alguien
que te impresiona o te hace suspirar, cuando
te pasa por enfrente o sin mediar palabra te entregan un papelito, con un
corazón pintado de rojo, o te insinúa un encuentro.---
--- En fin haciendo remembranzas de
cuando alguien atrevido te agarraba la mano y se contentaba con observarte en
silencio, ---ja, patojos lelos que no sabían que decir cuando te encontraban a
solas.---
--- Bien recuerdo que cerca de la
esquina donde un chico me esperaba, el grupo de mis compañeras se agrupaba en
mi apoyo y pronunciaban sus porras para animarme o al susodicho medio tartajo me
dijera unas palabras o me regalara una chuchería---
--- Sorpresa cuando el menos
imaginado se soltaba de la lengua y te daba una declaración de amor tipo
telenovela y esperaba con vivas ansias la respuesta, no solo eso sino el
ansiado premio de un beso.---
--- Ja, ja, mamola, siempre fui
cauta y les dije la clásica: ¡Lo voy a pensar!, mientras esperaba con pasión al
que verdaderamente me traía del buche.---
---Ya para los sábados,
planificábamos los repasos, con tocadiscos y horchata, mientras preocupadas nos
tronábamos los dedos con la esperanza de saber quienes asistirían y la angustia
que representaba la falta de permiso de los tatas.---
--- Los vestidos plisados, con
fustanes, unos cuantos brochazos de sombras en los ojos, coloretes en las
chapas bien marcadas y las canillas bien limpias para enseñarlas cuando nos
sentábamos a esperar a que nos invitaran a bailar.---
--- A unos cuantos metros los
patojos que se empujaban los unos a los otros, obligándose a animarse para sacarnos a bailar, cuando
empezaban los acordes de la música, de verdad siempre había alguno mas pilas
que los otros, que se acercaba le extendía la mano a la mas apetecida, quien de
golpe y porrazo le tronaba las piolas diciendo, ¡Para la próxima!, o volteando
la cara con una sonrisa algo sangrona, ¡Fíjese que no se bailar!--- se lo sacudía, inmisericordemente, ve tu a
saber si volvía a tener valor de intentar la aventura.---
--- Vaya si no, la que cachaba luego
se abonaba y sin decir palabra se apechugaba con su pareja para sudar
juntos.---
--- Total yo no gustaba de esos
trances, a bailar pero nada de pegadito, mejor suelto, delicada al fin y tanto
por eso me ganaba las rechiflas de mis amigas, porque decían, que me portaba
creída con ellos. ---
---Creída no, yo me daba mi lugar y mi
mama decía de lejos se ven los toros---
--- La adolescencia me traicionaba,
las escapadas para juntarme con el novio de turno, eran mas frecuentes y con
menos precaución, pues al salir del instituto ya me esperaba, quien como
barrilete me llevaba jalada hasta los portales del cerrito, si el Cerrito del
Carmen, donde bajo las bougambilias, además de besuquearme, me estrujaba los pechos---
--- Vaya si no, se le pasaba la mano
cuando intentando hacer algo en las apretasones, tuve en mas de una
oportunidad, apartar su curiosa mano de mi entrepierna.---
--- Me enojaba, me ponía molesta
pero siempre tenía o se inventaba una escusa.---
--- Mi papa siempre me lo decía y de
verdad jamás le hice caso, ahora ya no se trataba de que el me diera los
consejos, era lo que yo tenía que hacer no ser mojigata y decirle o contarle,
lo sucedido.---
--- Después de una tarde que regresé
con los ojos llenos de lágrimas y me fui a esconder entre las chamarras de mi
cama, refunfuñando no pude comprender de cómo el chavo me intentó meter en una
pensión de los alrededores, yo en el forcejeo había logrado escaparme, del clavo---
--- Corrí por todo el callejón para
desaparecer de mi tribulación, pero al llegar al final del descenso le encontré
en la salida.--- me tomó de uno de los
brazos y me lanzó al suelo, después de decirme una perorata de obscenidades, me
amenazó, diciendo que era una cualquiera y sino me dejaba se las iba a pagar…---
--- Yo no era una cualquiera, lo que
me dijo, me dolió como un manotazo, me
lastimó mucho.--- otra vez, tuve deseos de contarle todo a mi papa, pero no me
sentí con suficiente valor para hacerlo y me refugié en mis adentros, claro me
sentí impotente.---
--- Muchos días pasaron de lágrimas,
me sentía abandonada, yo lo quería mucho, lo amaba, sentí incluso la necesidad
de buscarlo, pero sabía a lo que me arriesgaba. Mi corazón herido no me dejaba
en paz, se las jugaba junto con mi mente en mortificarme, en un decir porque no
dejé que pasara, lo que tenía que pasar.---
---Los consejos no llegan a tiempo,
o uno no los deja llegar, cuanta razón tenía el viejito, en fin mas sabe el
diablo por VIEJO que por diablo. --- Mas temprano que tarde es que caí y de
boca, no pensé con la cabeza, pensé con otra cosa, olvidándome de cómo me habían criado.---
---Ahora ya no voy al instituto, ni
siquiera voy a la iglesia, no quiero que me miren la cara, porque me da
vergüenza y no tanto por lo que tengo en la cara, es por la barriga que sale
por arriba de la cintura.---
---La verdad es que cuando uno es
joven, se las cree que lo sabe todo, lejos anda uno de estar en lo correcto ---
--- Si mi viejo, cargado de sabiduría,
siempre ponía el dedo en la llaga, razón tenía, cuando después de las grandes
regañadas me gritaba a todo pulmón---
--- Mija…! ¡ NO METAS LA PATA!--- pero como yo era
necia y me las sabía de todas, todas. LA METI!,
hasta donde y sin lugar al arrepentimiento. Espero haber entendido.---
--- No voy por la segunda, ahora voy
a ser Madre soltera, porque el que me la metió, se quedó con su gusto y su gana!---,
--- y se perdió en el mapa.---
--- Saben quien está allí, aunque
sea para aconsejarme… --- Mi viejito, mis viejitos, ellos además de perdonarme,
me apoyan de corazón…..---
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