--- Que hago aquí sentado, en esta
fría banca del parque…
--- Pensando quizás…esas
remembranzas que me llevaron a estar sentado en el sofá de la casa, esperando
la autorización de tus padres para salir de paseo, casi me tronaba los dedos, cuando escuchaba
aquellas frases que soltabas, seguidas de un por favor.--- imaginándome en una
probable negativa, diablos que contradicción, sucedía siempre, la llegada de tu
abuela, quien se acomodaba a mi diestra me tomaba con la mano, golpeteándome la
rodilla, para darme alientos y influir fe de que el permiso iba a ser
concedido.---
--- Te recordás, entonces, al menos
una vez, nos interrumpieron, tratando de besarnos, en la oscurana de la tarde,
cuando alguien prendía la luz, ---cuando alguno de los sobrinos correteando
detrás de un carrito con pita, atravesando la sala---- vaya eran tan pocos los
momentos de soledad, me hacían entonces perder la paciencia y optaba por hacer
una salida despedida con tal de gozar un instante bajo el dintel del portal del
patio, para abrazarte y darte un par de besos que me quemaban en los labios,
hasta que tu hermanita aparecía, como guardián a preguntarte alguna tontera---
--- Éramos patojos y buscábamos
nuestro espacio, los encuentros se hacían pegajosos, cuando volvíamos tarde de
una salida al cine, que terminaba en un reclamo, una llamada de atención, mas
de alguna vez terminó en un par de golpes para ti.---
--- Pensé en verdad, que era
afortunado, un pobre escuelero, con aspiraciones vagas de entrar a la
universidad, había puesto sus ojos en la muñequita de papá, uno de esos grandes
funcionarios, de guaruras y lo demás. Y en algún momento había recibido la
bendición de permitirme el ingreso a tu casa.--- cuestión de ellos no saber de
que pato puso este huevo.---al fin se dieron cuenta era pobre y pelado, se me
acabó el cuello.---
---Debo dejar atrás esos pensamientos,
soltarlos al viento, cuando tal ves sentados estas bancas, tuvimos la necesidad
de vernos a escondidas, cuando tu familia me impidió continuar con las visitas
del noviazgo, algo llamado sentimiento quizás impedía romper con la totalidad
de esta relación, a pesar de todo. Los otros tus pretendientes te abordaban y
llegaban a verte en sendos autos de modelo reciente.---era por cuestión de
oportunidades los catrines eran tus amigos del colegio, compartían paseos y
actividades tan especiales que yo no tenia acceso.
---Me afectaba, si me daba vueltas
la cabeza en pensar que en algún momento te dejaras ver de la mano de otro.---
Hacía entonces de tripas corazón y me conformaba a veces en buscar en el vacío,
donde mis compañeros me empujaban a voltear mis gustos hacia otra chica, en fin, tener otros horizontes.---
--- Se levantaron las hojas del
tiempo. Sentado en las gradas de la
Escuela de Medicina, anhelaba una oportunidad mas para saber
de ti, este último año previo a la salida de la secundaria, me enteré que
seguías allí, arrastrada por influencias de lo superfluo y del caché.
Graduación en uno de los Hoteles caros, misa en la Basílica de Catedral, con
atuendos de toga de color negro y traslados en limosina.--- seguro estabas
asignada para alguna de las universidades privadas, en alguna de las carreras
simpáticas. Decoración de Interiores o licenciatura en Turismo.---
---Regresé mil veces al pasado en
búsqueda de errores, sin darme cuenta que lo nuestro siempre había sido de
todas todas, imposible, pero huía de mi pensamiento cuando sentado en las
bancas de la Consulta
externa del hospital, observaba a tantas personas con la esperanza que yo me
dedicara a cubrir sus males, con mi estudio y mi escasa experiencia.---
---Pernoctaba en los turnos de mi
internado, donde empeñaba todo mi conocimiento y buena voluntad con las
personas que mas necesitaban ayuda, con el hecho de salir adelante, de ser
útil, coronando mis anhelos de ser médico.---
--- ya algunas oportunidades de
cimentar mi vida habían surgido en ese tiempo, buscando con quien compartir mi
soledad, no era prioridad, eso no me quitaba el sueño, mi carrera era lo mas
importante y me había comprometido a salir
por mi mismo.---
---Tanto así que sentado en el
banquillo de los graduandos en el Paraninfo universitario, consagré y presenté la Tesis, con el fin de obtener
el Título, gracias a Dios lo obtuve, siendo así como terminé una etapa de mis
vida.--- A todo esto perdí la pista de tu vida, ni de lejos supe alguna noticia
o información tuya, perdida en el limbo.---
---En las encrucijadas de la vida,
en pleno ejercicio de mi profesión, me encontraba sentado en la emergencia del
Hospital, estábamos al tanto de la ocurrencia de un accidente lamentable en una
de las carreteras que había dejado un gran número de heridos y varios
fallecidos.---
--- En la entrada del servicio,
observaba el ingreso de las ambulancias que con sirena abierta y sus
destellantes luces de color rojo, daban vuelta, mientras se colocaban en la
rampa para dejar su carga de dolor y muerte. --- las camillas circulaban hacia
el área llamada de intensivo con los cuerpos de varias personas, cubiertos de
sangre.
--- En un instante me hice cargo de
uno de los heridos, era un muchacho, presentaba una fractura de una de sus
piernas y golpes internos en el abdomen.--- Hasta entonces XX por encontrarse
inconciente, tal vez contaba con unos 25 años, junto con el especialista de
cirugía, entramos al quirófano. Pasaron algunas horas, pero el paciente falleció en la intervención.---
---Volví a la escena del servicio,
donde aun se encontraban, varios heridos, los internos, procuraban el cierre de
heridas de los menos delicados, encontré entonces un par de mujeres, recostadas
en los cubículos con sueros instalados en sus brazos, se quejaban, a mas no
poder, me acerque a una de ellas. Le habían suturado el cuero cabelludo y la
mancha seca de sangre le cubría parte del rostro, tomé unos paños de agua tibia
y le aseé la cara, le hice se calmara, ordené entonces una inyección de un
analgésico.---
---Me dí la vuelta en dirección a la
otra dama que recostada de lado, miraba hacia la pared. Temblaba de frío y su
estado de conciencia era limitado, mostraba un tatuaje de mariposa, bajo su
pantalón cintura baja. Se encontraba manchado de sangre, que descendía por toda
la pierna. Con ayuda la coloqué boca arriba, en su balbuceo, entendí se encontraba en estado de gestación, la
posibilidad de un aborto era inminente, fue entonces que se le llevó para
intervención por el ginecólogo---
---La verdad es que no le vi el
rostro, que se encontraba con pequeñas laceraciones producidas en el accidente
y no le pregunte ni su nombre.
--- Una vez que se subsanaron las
emergencias y el servicio entró en reposo,
vino luego lo de las identificaciones y
reconocimiento de tanto heridos atendidos en los servicios de admisión.---
--- Entrada la noche pasé al
servicio de internamiento, con el fin de enterarme del estado de la señora ---
le habían colocado varias gasas sobre el rostro, el pelo aun permanecía
enredado y con algunos restos de sangre.
---Le pregunté de su estado, el cual me contestó no de buena gana, opté
por dejarla estar y abandoné el lugar, al llegar a la puerta, volteé, no se si
por curiosidad, ella levantó la mano. Dijo mi nombre, mientras indicaba que me
acercara.
--- Extrañado por lo sucedido me
acerqué, me repitió mi nombre.--- Si era ella, la reconocí, eras la chica que
en algún momento había sido parte de mi vida, las condiciones eran diferentes y
la coyuntura no se prestaba para un reencuentro.--- le tomé la mano y ella me
la apretó, observando unas lágrimas
brotando de sus ojos.---
---Sentado tras el escritorio de la
clínica, esperaba la entrada de la paciente, había pasado un par de días en
reclusión.--- entró, si era la misma, su cabello, su lindo rostro y su humilde
forma de hablar.--- se me acercó y me dio un abrazo, mientras me agradecía, mi
intervención, deseando mi bienestar y el deseo firme de seguir en contacto, ---
tras una breve informática me contó, que la persona que había fallecido era su
esposo, que su padre la había sacado de la casa por motivos de su pareja y del
consumo de drogas y además ahora se
sentía dolida por la pérdida de su único embarazo --- le escuché, hasta el
último detalle, cargada de tristeza y vergüenza me contó de las desgracias a
las que se había visto sometido en su matrimonio y estar arrepentida de haberme
dejado arrastrar por la sociedad y la familia---
--- Al despedirse, me abrazó y me
estampó un beso, me causó sorpresa, en una receta que le habían entregado
escribió un número de teléfono, guiñando el ojo me lo entregó diciendo esperar
mi llamada, para rehacer nuestras vidas.
--- Como si fuera así de fácil.---
--- En fin que me espere sentada
pensando.---.
La vida da muchas vueltas y uno no sabe que es lo que depara el futuro, uno a veces puede estar arriba pero no por eso hay que ver a los demas por sobre el hombro porque quiza mañana sea uno el que esta abajo. Las cosas materiales van y vienen, hoy las tenemos y mañana quien sabe, el amor verdadero y los valores perduran.
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